Un arriesgado retorno al este de Ucrania con ayuda humanitaria

En una casa de la periferia de Lviv, en Ucrania, se está celebrando una reunión de desconocidos. El edificio de apartamentos y su garaje está repleto de medicinas, bolsas de dormir y ropa. Una señora de pelo rubio se encarga de entregar todo lo que ha acumulado a dos hombres que acaba de conocer. La misión de ellos es repartir el material a las mujeres, niños, bebés, ancianos y compatriotas que se han quedado atrapados en la martirizada Járkov. Será un viaje de más de 1.500 kilómetros del oeste al este de Ucrania, en dirección opuesta a la de los miles de desplazados que siguen huyendo de las principales frentes de batalla.Seguir leyendo....

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