Malos tratos en las cárceles y centros de detención de Portugal

"Si por mí fuera, te hubiera metido un tiro en la cabeza". Son las palabras que Celso Lopes escuchó dentro del coche patrulla de camino a la comisaría, después de que un policía le disparara una bala de goma en la rodilla a quemarropa. Corría el año 2015. Lopes y otros cuatro jóvenes negros fueron detenidos por pedir explicaciones en una comisaría por el arresto injustificado de un compañero. Una vez dentro, los golpes y los insultos se repitieron. Los jóvenes llevaron la causa a los tribunales hasta que, a finales de noviembre de este año, el Tribunal de Apelación de Lisboa confirmó la condena a ocho policías por lo que ya es un caso probado de abuso policial.Seguir leyendo....

Seguir leyendo