Las mascarillas han llegado para quedarse, mientras el virus siga por aquí

La pandemia de covid-19 sigue activa. El virus sigue pululando por las calles. Y el único escudo que tenemos para hacer frente a este patógeno es la tríada de lavado de manos, distancia social y mascarilla. El uso de los tapabocas, obligatorios a partir de este jueves en toda Catalunya, ha llegado para quedarse. El porqué está claro. Si una persona portadora del virus estornuda sin ningún tipo de elemento de protección, su saliva puede salir disparada a una distancia de entre siete y ocho metros. Si tose, las gotas respiratorias viajar hasta dos metros. Y solo por respirar, el virus tiene hasta un metro y medio de recorrido para recorrer. Si esta misma persona se pusiera mascarilla, el recorrido del patógeno se cortaría de manera drástica. Un golpe de tos con tapabocas, por ejemplo, generaría a lo sumo una nube de partículas de apenas un metro.Seguir leyendo....

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