El viaje de nunca acabar de Mohammed N.L.

Mohammed no era feliz. Vivía con un pie en su país y el otro apuntando permanentemente a la línea del horizonte. "Siempre que lo veía durante las vacaciones me decía que quería marcharse porque no encontraba trabajo ni estaba contento. Sabía que era una estupidez, pero no encontró otra solución", cuenta su prima Khalti Farida desde Montreal, la ciudad canadiense a la que se mudó con sus padres tras abandonar Argelia en las postrimerías de la guerra civil que desangró a la antigua colonia francesa en los años noventa. Un día Mohammed le dijo a su madre que se iba. Pagó 24.000 dinares (152 euros) por un pasaje en patera desde Argel a las Islas Baleares. Nunca más se volvió a saber. Su embarcación naufragó en el Mediterráneo occidental. Aparentemente no hubo supervivientes.Seguir leyendo....

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