El problema de la despoblación aprieta a Portugal

La alegría de Marta Ribeiro fue doble. Por un lado, había conseguido un trabajo como investigadora; por el otro, cumplía los requisitos para optar a las ayudas que el Gobierno portugués ofrece a los trabajadores que se muden al interior del país y desarrollen allí su actividad. Unos apoyos de hasta 4.827 euros que, en el caso de Ribeiro, le ayudaron a pagar los primeros meses de alquiler en su nuevo destino, Oliveira do Hospital, un término municipal de menos de 20.000 habitantes situado en el centro del país. Seguir leyendo....

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