El pianista de la paz: Toco el piano en las guerras para acallar el sonido de las bombas"

Medyka, el paso fronterizo más al sur entre Polonia y Ucrania, suena a guerra. Que no son sólo tiros y bombas. La guerra suena a niños llorando, a adultos gritando, a sirenas y a perros ladrando porque les asusta tanto ruido. Medyka es un caos desde que Rusia empezó a atacar a los ucranianos. Un pueblo polaco de 2.800 habitantes desbordado por la llegada de refugiados, de militares y de voluntarios de todas partes que se acercan a ayudar.Seguir leyendo....

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